Arquetipo y paradigma son dos palabras popularizadas, la primera por un psicólogo, Carl Jung, y la segunda por un físico, Tomas Kuhn. Como a la Mosca Astral le encanta fundir y difundir las teorías de las más altas mentes de diversas ciencias que puedan explicar mejor la filosofía, astrología y práctica del Libre Albedrío. Aquí te revelamos el secreto para liberarte de los arquetipos que emergen de nuestra carta astral. Veamos primeramente las definiciones de paradigma y arquetipo.
Los arquetipos
Un arquetipo es un programa compuesto por energías psicológicas universales que operan en nuestra psique induciendo comportamientos no conscientes. Los arquetipos están presentes en nuestro inconsciente colectivo y se manifiesta instintivamente organizando nuestras experiencias y simplifican la realidad.
Los arquetipos se han formado a través de los miles de años de la evolución del hombre como recuerdos ancestrales que fueron moldeando su psique. Cuando nuestros ancestros, los primates, bajaron de los árboles a fuerza de prueba y error crearon su nueva realidad a través del tiempo. Sus experiencias y sentimientos fueron heredados en nuestra estructura psíquica profunda organizados en arquetipos.
Los arquetipos y la Astrología
A través de la astrología, es decir, de la interpretación de la ubicación de los astros en el cosmos en un momento y espacio dado en la tierra, logramos identificar la energía de cada planeta asociado a los arquetipos más fuertes en la vida humana. Cada planeta esta asociado a una energía propia con una función dentro del sistema de arquetipos que bajan al plano humano moldeando su psiquis.
Por ejemplo, el arquetipo del guerrero, se asocia a Marte, la estrella roja, el color de la sangre y la guerra. Puede ser visto 18 meses seguidos y luego desaparece de 4 a 6 meses. Es el primer planeta que orbita fuera de la órbita de la Tierra por lo que es el primer planeta que no avanza acompañando al Sol, desde el punto de vista geocéntrico. Estas características se las asoció a la iniciativa, los comienzos, la autodeterminación y la fuerza.
A continuación te mostramos los doce arquetipos de Jung junto al paralelo que se puede hacer con los de la Astrología.
Los Paradigmas
Los paradigmas se definen como el conjunto de principios preconcebidos que se utilizan para ejemplificar la forma en que percibimos el mundo que nos rodea. Se emplea para mencionar a todas aquellas experiencias, vivencias y valores que repercuten y condicionan el modo en que una persona ve la realidad y actúa en función de ello. Cada persona crea su propios paradigmas que nacen de las experiencias que vamos acumulando, creando las pautas de su propia realidad.
Arquetipos y Paradigmas
Cada arquetipo es conformado por un conjunto de paradigmas que difieren según las experiencias y el contexto donde se desenvuelven. Por ejemplo, si tengo los arquetipos, Venus en mal aspecto a Saturno. Mi Venus estará desarmónico en la relación a la figura paterna, se bloquea la felicidad en torno al romance, existe una falta de auto valoración y del disfrute de la vida por sí misma. A la persona con esta configuración, conforme le vayan ocurriendo hechos infortunados en relación a este arquetipo, irá cuajando ciertas ideas preconcebidas sobre lo que significa su vida. En ese momento creamos paradigmas de nosotros mismos o lo que en PNL (Programación Neuro Lingüística) se denomina Programas, .
Todos tenemos paradigmas o programas instalados en el inconsciente personal, que van desarrollándose y se fortalecen conforme crecemos pues le colocamos nuestra propia carga afectiva hasta interiorizarlos y sobretodo porque muchos de ellos son enseñados por nuestros padres. Los paradigmas pueden ser Complejos o Virtudes. Los Complejos constituyen nuestra Sombra y las Virtudes, nuestra Luz. En el siguiente gráfico te explicamos mejor, de que va esto y te pido que leas el post: Jung y la psicoastrología
El Secreto
El secreto es encontrar por cada arquetipo, donde esta su Sombra. Es decir, esos paradigmas o programas que nos limitan y se interponen en el camino a nuestro propósito.
Para buscar en la Sombra, debemos iluminarla a través de la expansión de nuestra consciencia, que no es otra cosa que el autoconocimiento. El camino del autoconocimiento es el que propone la Astrología del Libre Albedrío:
Despertar: Conocer los paradigmas asociados a los arquetipos de nuestra psiquis.
Crear: Establecer que es lo que queremos lograr
Sanar: Buscar los remedios para manejar los arquetipos.
Emprender: Iniciar lo que Jung llama el Viaje del Héroe
La psique según Jung es un sistema homeostático, es decir se autorregula. Como cuando ingresa un virus maligno al cuerpo, se produce fiebre para eliminarlo. Cuando somos conscientes de los paradigmas que construimos podremos utilizarlos de manera eficiente en nuestra vida. A este proceso, Jung lo llamo, el proceso de individuación, cuya finalidad es convertirte en quien en verdad eres.
Finalmente, no nos olvidemos que las cartas astrales son un mapa pero no el territorio. Todo es dinámico y depende de la carga que le pongamos al crear nuestros propios paradigmas en cada uno de los arquetipos. El ser humano tiene una gran cantidad de energía libre para optar desde la voluntad cambiar sus paradigmas. El adecuado conocimiento de nuestra carta natal nos acerca a la maduración de nuestra consciencia y nos irá acercando a la percepción del todo y la unidad.